
¿Qué es la anemia?
La anemia es una afección en la cual el paciente carece de suficientes glóbulos rojos sanos para transportar un nivel adecuado de oxígeno a los tejidos del cuerpo. La anemia provoca sensación de cansancio y debilidad. Tratamiento anemia
Existen muchas formas de anemia, cada una con su propia causa. La anemia puede ser temporal o prolongada y puede oscilar entre leve y grave. El hematólogo es el especialista calificado para diagnosticar a un paciente si presenta anemia. Debe ser un precedente de una enfermedad grave, y debe ser diagnosticada y tratada de forma integral.
Los tratamientos para anemia van dirigidos a corregir la causa, abarcan desde suplementos de hierro y vitaminas hasta medicamentos mas especializados de acuerdo a lo que defina necesario el medico hematólogo. Tratamiento anemia
El cuerpo produce tres tipos de células sanguíneas: glóbulos blancos para combatir infecciones, plaquetas que ayudan a la formación del coágulo y glóbulos rojos para transportar oxígeno por todo el cuerpo.
Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, una proteína rica en hierro que le da a la sangre su color rojo. La hemoglobina permite que los glóbulos rojos transporten el oxígeno de los pulmones a todas las partes del cuerpo y que lleven el dióxido de carbono de otras partes del cuerpo para que se exhale.
La mayoría de las células sanguíneas, incluidos los glóbulos rojos, se producen regularmente en la médula ósea, un material esponjoso que se encuentra dentro de las cavidades de muchos de los huesos grandes. Para producir glóbulos rojos y hemoglobina, se necesita hierro, vitamina B-12, fosfato y otros nutrientes de los alimentos que consumes.
- Anemia por deficiencia de hierro. Este tipo de anemia más común es causado por la escasez de hierro en su cuerpo. La médula ósea necesita hierro para producir hemoglobina. Sin el hierro adecuado, su cuerpo no puede producir suficiente hemoglobina para los glóbulos rojos. Esta anemia es causada por sangrados, como menstruación abundante o sangrados en tubo digestivo; por alteraciones en la absorción intestinal; y por disminución en la ingesta de alimentos que contengan hierro o durante el embarazo por no recibir suficientes suplementos de hierro.
- Anemia por deficiencia de vitaminas. Además del hierro, su cuerpo necesita folato y vitamina B-12 para producir suficientes glóbulos rojos saludables. Una dieta que carezca de estos y otros nutrientes clave puede causar una disminución en la producción de glóbulos rojos y provocar anemia.
- Anemia de inflamación. Ciertas enfermedades, como el cáncer, el VIH o sida, la artritis reumatoide, la enfermedad renal, la enfermedad de Crohn y otras enfermedades inflamatorias agudas o crónicas, pueden interferir en la producción de glóbulos rojos
- Anemias asociadas con enfermedades de la médula ósea. Varias enfermedades, como la leucemia y la mielofibrosis, pueden causar anemia al afectar la producción de células sanguíneas en la médula ósea. Los efectos de estos tipos de cáncer y trastornos similares varían de leves a potencialmente mortales.
- Anemias hemolíticas. Este grupo de anemias se desarrolla cuando los glóbulos rojos se destruyen más rápido de lo que la médula ósea puede reemplazarlos. Ciertas enfermedades de la sangre aumentan la destrucción de los glóbulos rojos. Puede heredar una anemia hemolítica o bien puede adquirirla posteriormente en la vida.
Cada tipo de anemia tiene tratamientos particulares, permítame que un especialista calificado le brinde un tratamiento adecuado, programe una consulta médica.
