¿Qué es la trombosis?

La enfermedad tromboembólica venosa (ETV) en cualquiera de sus formas (trombosis venosa profunda o embolismo pulmonar) es un proceso caracterizado por la formación de coágulo patológico en venas y arterias, que obstruye el flujo normal de la sangre hacia extremidades (trombosis venosa profunda) y órganos de importancia, entre ellos los pulmones (embolia pulmonar).

No debe confundirse con la presencia de varices, ya que, aunque éstas pueden ser causa de ETV, consisten en dilataciones venosas en las que no siempre existe un trombo que obstruye la luz de la vena o arteria. La localización típica de la trombosis venosas son las venas de la pantorrilla y del muslo.

La embolia pulmunar es la tercera causa de muerte cardiovascular después del infarto agudo de miocardio y el ictus. Sin embargo, se puede prevenir y tratar.

Especialista Tratamiento Trombosis Guayaquil Dra. Carolina Moreira Hematóloga-min
¿Cuáles son los síntomas de la trombosis?

Existen síntomas locales, principalmente el dolor localizado en el trayecto venoso de la extremidad afectada, que aumenta con la flexión; el edema de la extremidad que es blando y progresa desde la raíz del miembro afecto, en el que existe sensación de pesadez y un cierto grado de impotencia funcional, y aumento del calor local en la extremidad.

En ocasiones existen síntomas generales, como fiebre, aumento de la frecuencia cardiaca y síntomas respiratorios, como tos, disnea y ocasionalmente hemoptisis como manifestaciones de una embolia pulmonar.

¿Cuáles son los factores de riesgo asociados?

Existen factores de riesgo adquiridos, es decir, situaciones que predisponen a la aparición de ETV.

Los más importantes son la edad avanzada, las intervenciones de cirugía mayor, los pacientes con inmovilizaciones prolongadas, como en caso de infarto cerebral o insuficiencia cardiaca, las enfermedades inflamatorias del intestino, el embarazo y puerperio, las neoplasias y los anticonceptivos orales.

Además, existen factores de riesgo congénitos, que conllevan una tendencia genéticamente determinada para presentar ETV, los más frecuentes se conocen como resistencia a la proteína C (factor V Leiden) y mutación de la protrombina, pudiendo afectar a varios miembros de una misma familia.

¿Cuál es el tratamiento para la trombosis?

La detección precoz y la prevención son fundamentales para disminuir las secuelas que puede producir a mediano y largo plazo la enfermedad tromboembólica venosa.

Prevenir la ETV es luchar contra los factores de riesgo. Si el proceso incide especialmente en pacientes cardiacos, postoperados, neoplásicos, infectados, etc., será precisamente en ellos en los que debemos instaurar el control y profilaxis.

Las principales medidas preventivas son, en primer lugar, medidas físicas y, en segundo farmacológicas. Entre las primeras serán beneficiosas todas las medidas que favorezcan el retorno venoso, como elevar los pies de la cama, movilización precoz, así como los distintos modelos de vendajes, compresión neumática y medias elásticas; todo ello para aumentar el flujo de las venas profundas de las piernas.

Las medidas farmacológicas están indicadas principalmente en pacientes con riesgo elevado para ETV. El hematólogo es el único especialista calificado para el manejo de esta enfermedad, no automedique a un paciente sin que haya sido evaluado por un profesional calificado.