Desmentimos algunos mitos sobre la leucemia y el deporte
“No, cuando una persona tiene cáncer no puede hacer deporte”, “¿Trasplante y deporte? ¡Si hombre!”, “Reposo total, eso es lo mejor”
Nada de esto es correcto. Parece mentira, pero sí, cuando una persona es sometida a un tratamiento oncológico o a un trasplante de células madre de la sangre (u a otro tipo de trasplante) puede seguir haciendo ejercicio e incluso, a nivel de competición.
La actividad física reduce también muchos aspectos a tener en cuenta para las personas trasplantadas.
- El riesgo de desarrollar hipertensión o dislipidemia y ayuda a controlarlas
- El riego de desarrollar obesidad y diabetes
- El riesgo de cardiopatía isquémica y otras enfermedades cardiovasculares
- El riesgo de osteoporosis
- El riesgo de desarrollar varios tipos de cánceres (colon, mama, próstata…)
- El riesgo sarcopenia (pérdida de masa muscular)
- La incidencia de lumbalgia
- Los sentimientos de depresión y ansiedad
- El riesgo y consecuencias de las caídas
- El riesgo de rechazo del injerto
- La depresión y ansiedad inducidos por le tratamiento
- La hospitalización
- La ingesta de medicación
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que dicha falta de actividad provoca más de dos millones de muertes al año. Se sabe que la combinación de una dieta inadecuada, una actividad física insuficiente y el consumo de tabaco son la causa de hasta el 80% de las cardiopatías coronarias prematuras. En personas trasplantadas la inactividad puede conllevar problemas músculo esqueléticos, incremento de hipertensión y diabetes e incluso rechazo del injerto. Por ello, las personas trasplantadas deben realizar programas de ejercicio físico para mantener una buena condición física que ayude a mejorar su calidad de vida post trasplante. La pérdida de masa muscular y capacidad cardiorrespiratoria aumenta el riesgo de pérdida del injerto y la necesidad de dependencia por fragilidad.
Los deportes más aconsejados son aquellos que se practiquen de forma progresiva. Cuando el trasplante es de órgano sólido o médula ósea los deportes que combinan resistencia y fuerza muscular son los más adecuados por su componente metabólico y por las mejoras cardiorrespiratorias que conllevan.
A partir de los años ’90 los deportes de fuerza se han incluido dentro de la lista de “recomendados” y el entrenamiento que previene de lesiones está de actualidad. Leucemia y deporte.
